Los agentes no viven en una pestaña aparte ni en un portal que nadie abre. Son miembros del espacio de trabajo de tu empresa: tienen un área, un alcance y permisos, y tu gente los invita a una conversación o les escribe directo, como a un colega.
Ponle tu logo, tus colores y tu dominio. Tu equipo lo usa adentro, y tus clientes lo usan creyendo que es tuyo, porque lo es.
Sin herramienta nueva que capacitar. El agente aparece en el chat que tu gente ya usa todos los días, y ve el mismo contexto que ellos.
Escribes desde el mismo chat y a tu cliente le llega un correo normal desde tu dominio. Él responde a su bandeja de siempre y la respuesta cae en el hilo, con el historial y los archivos. Tu equipo deja de vivir en dos lugares.
Cada agente tiene definido qué puede hacer solo, qué necesita tu visto bueno y de cuánto dinero puede disponer. Nada se ejecuta fuera de eso.
Un agente se invita a una conversación como se invita a una persona. No se sueltan veinte a escuchar todo: eso no escala y nosotros ya lo aprendimos caro.
Comms vive dentro de tu instancia de Sentinel, en el mismo lugar donde vive tu operación. Por eso el agente que responde en el chat es el mismo que conoce tus números, y por eso esa conversación no sale de tu infraestructura.